Pero además, queremos hablar de futuro.
Porque estamos convencidos que Rosario es futuro. Rosario pertenece
a “los que vienen” a aquellos que nos sucederán.
A quienes conformarán esta gran ciudad que hoy vemos
como poco a poco va forjando una identidad tan particular,
tan asociada al arte, a la cultura, a la música. Esa
identidad que supimos conseguir a pesar de las diversidades.
A pesar de las rivalidades políticas y futboleras. Una
identidad que nos llena de un orgullo desconocido hasta ahora
por nosotros, este gran pueblo con ansias de río y este
río con ansias de mar.
Nuestra ciudad no tiene fundador ni fecha de fundación,
sino un proceso de formación espontánea. Y así,
como fue su fundación, es su crecimiento, espontáneo
y motivado por las ganas y el potencial de su gente que, progresivamente fue
tomando conciencia del valor de su lugar y se fue sintiendo
parte integrante de una comunidad casi exclusiva de fanáticos,
como nosotros, que decidieron “ponerse las pilas”.
Y éste es nuestro humilde aporte a ese futuro del que
pretendemos formar parte, dejando nuestra huella, nuestro espacio. |